miércoles, 25 de agosto de 2010

El regreso sin síndrome...

Ayer una amiga se entristecía por mi vuelta al trabajo. Se quedó perpleja cuando le dije que estaba encantada de volver y que no sentía ningún síndrome postvacacional. Parte de culpa la tiene mi agrado por ser bibliotecaria. La otra razón es que desde que soy mamá, me levanto entre las seis y las siete de la mañana sea lunes o domingo. Atrás quedaron las vacaciones de antaño con esos despertares a la una de la tarde o esas siestas de infarto. Así que junto con los madrugones y un no parar en todo el día, las vacaciones pasan a ser días maravillosos de estar con tu retoño.

Pongo un ejemplo de mi último día de lo que llaman "vacaciones":

A las siete de la mañana arriba, mi nene se despierta hambriento, preparo papilla aceleradamente. Afortunadamente, come de lujo y no tengo que luchar como otras muchas madres. Ahí tengo un respiro.
Cuando acaba, cambio de pañales y reclama ir al suelo como loco. Se pasa como una horita andando por el apartamento, buscando todo peligro existente, así que hay que estar ojo avizor.
Como tengo que preparar la papilla del mediodía y cena, aprovecho que sobre las nueve y media tiene sueño y de paso preparo los miles de cachivaches que necesito para ir a la playa.
Como un reloj, se despierta mi bombón. Entonces comienza el untamiento de crema solar, colocación del bañador, cangrejeras, camiseta, gorro...con algún lloro incluído.
Afortunadamente, yo ya estaba lista para la playa pues me preparé en la mini siesta previa.
Salimos del apartamento con bolsa de playa que pesa un quintal, chiquillo en brazos y sombrilla. La silla de playa pasó a la historia.
Por suerte, tengo playita a tan sólo cinco minutos, llego exhausta pero llego.
Comienza la construcción de castillos, juegos en arena, baños en el agua...
Sobre la una y cuarto, salgo disparada pues toca baño y comida.
Le baño, me baño, le doy de comer, como. Casi al final de la comida, se duerme. Recojo todo como un huracán para aprovechar su horita justa de siesta.
Dormimos...
Y a las cuatro de la tarde se despierta pidiendo guerra. Vienen juegos. Luego toca merienda. Vuelve a solicitar andar solito por casa para inspeccionarlo todo. Sobre las seis y media, lo visto bien guapo para ir de paseo. Me arreglo deprisa, deprisa...si no, llora, se aburre.
Salimos a dar una vuelta y volvemos no más tarde de las nueve.
Toca baño y dar cena.
Sobre las diez, se duerme y por fin...descanso.
A pesar de lo expuesto, soy feliz como una perdiz y me siento pletórica por tener a mi hijo a mi lado. Pero soy sincera, ¿vacaciones?
¿Usted qué opina?

Mari.

miércoles, 12 de mayo de 2010

El estiércol inunda mis pensamientos

La noticia ya no es un rumor, a los funcionarios les bajan el sueldo.
Esta mañana un usuario de la biblioteca, me la ha comunicado jactándose…La verdad es que me ha entristecido, cuánta envidia se palpa en el ambiente. Qué verdad es que media España envidia a la otra, y qué triste al mismo tiempo…
No voy hacer alegatos baratos…sólo quiero plasmar mi disgusto.
Si me tuvieran que congelar el sueldo porque este gobierno nos dice que hay que apretarse el cinturón…aún. Al fin y al cabo me considero una privilegiada por ser funcionaria. Pero ¿qué me lo bajen? Póngase en mi lugar…

Mari

martes, 9 de marzo de 2010

Computadora nueva en la oficina...

Después de casi un lustro de espera...por fin ha llegado el nuevo ordenador a la biblioteca. La verdad, un gusto. Ya no tenemos que compartir Pés y yo el mismo, aunque la muy snob, a veces trae un portátil suyo blanco, pequeñito, vaya monísimo...La llamo snob por pura envidia, ya sabemos que España está plagada de gente envidiosa y por aquí no íbamos a ser menos...

Una historieta...Azul, nuestra usuaria más temida, está en estos momentos jugando plácidamente con el ordenador de uso público. Pero hace apenas un cuarto de hora, me he tenido que esconder tras su singular llamada de ayuda como un mosquito "psi psi". La pobre Pés no ha corrido tanta suerte y aunque también ha escondido su cuello como un avestruz, de repente hemos oído que Azul gritaba...Péééééés.

Último suceso, la entrada de dos usuarios chillando a grito pelao "Buenaaaas tardeees!!!

Mari.

jueves, 4 de marzo de 2010

Dado que las bibliotecas municipales disponen de todas las novedades tecnológicas habidas y por haber (esto es: dos ordenadores con acceso a internet y wi-fi)a diario nos vemos obligadas a atender cuestiones informáticas varias como: dónde está el icono de acceso a internet, cómo me paso las cosas al pen o mi favorita referente a mi amado PROXI:
Yo: señor/a para conectarse al wi-fi ponga la contraseña y luego modifique el proxy si no no le funcionará, aquí tiene las intrucciones.
Señor/a (ya desde lo lejos con instrucciones en mano): sí, sí...todo claro...
Clarísimooooooooooooo....tan claro que 5 minutos más tarde vuelve a decir que no le funciona internet. Ups mala suerte!!
Pero lo de hoy ha sido lo más!!

Se me presenta ante el mostrador un hombre con más oro en las manos que M.A del Equipo A y me dice lo siguiente:
- Mire señorita yo tengo un wi-fi muy potente, pero tocando el ordenador debo haber estropeado algo y ahora no me va y entonces como aquí ustedes tienen internet era para que me lo mirasen.
(señorita perpleja): - Pero a ver, ¿dónde no le va el ordenador, aquí en la biblioteca?
(señor del wi-fi potente): - No, en mi casa. Pero como debo haber tocado algo que no sé que es, a ver si me lo puede arreglar.
(señorita flipando): - Pero eso aquí no lo podemos mirar, tiene que ir a alguien que sepa de ordenadores, o a una tienda de informática.
(señor wi-fi potente): - Sí, pero en una tienda de informática me cobrarán ¿no?
ti tu ti.......

¿qué habrá sido del pc con problemas de conexión? ¿habrá ido el señor al Mercadona a preguntarle a la cajera si se lo puede arreglar ya que ella también utiliza un ordenador? ¿y el wi-fi potente? ¿de qué vecino será? ¿habrá descubierto que igual el wi-fi potente requiere una contraseña?...me comen las dudas!!

Pes-informática

miércoles, 24 de febrero de 2010

Saltamontes en la biblioteca...

Después de mes y pico de no aparecer por aquí, me digno a hacerlo con una curiosa historia.
A media mañana, Pepa, ávida lectora y fiel usuaria de la biblioteca me dice "Mari, aquella señora que está ojeando los libros lleva un saltamontes en la espalda". Teniendo en cuenta mi pánico a los bichos, pierdo la sensatez y pienso que quizás aquel enorme insecto era una mascota querida por la mujer. Pero no, Pepa, sigilosamente se lo ha advertido, supongo que para no despertar al salta. Y en cuanto se lo ha dicho, ha salido disparada seguida de los zarpazos que le daba el marido.

No soy la única que padece de entomofobia...

Mari.

martes, 19 de enero de 2010

Ambiente estudiantil...

Hoy martes reiniciamos el horario de tardes, así que como buenas pringadas, aquí estamos. Pero no estamos para devoluciones o préstamos, no, no, estamos de guardianes de la biblioteca, al menos en esta primera hora. Me explico, la sala está llena de jóvenes estudiantes y claro, servidora que roza los cuarenta es la más adulta del lugar. Pés, que luce maravillosamente sus veintiocho primaveras se vanagloria de ello.

Rectifico, sabiamente, está empezando a llegar gente que me hace currar, adiós al silencio...

Con ambiente estudiantil o sin él, me gusta estar aquí.

Mari.

Vuelven las tardes bibliotecarias....

y me va dar un infarto... entre Jonnhy y su pandilla y Abigail y sus preguntas...tierna infancia!! :S

miércoles, 13 de enero de 2010

Pepe, el más guay...

Hace apenas unos minutos ha llegado Pepe a la biblioteca. Es curioso como hace la entrada, como si fuera un pavo real desplegando sus grandes alas de colores y mirando a la gente pensando: "Soy el más guapo y el más guay de la ciudad".

A veces la realidad está tan distorsionada...

Mari

lunes, 11 de enero de 2010

Pocas veces me equivoco

Esta mal que lo diga pero pocas veces me equivoco, y cuando lo hago quizás sea quien más se enfada. Por eso es indescriptible la emoción y regocijo que siento cuando alguien que me acusa de haberme equvicado (y esta vez el usuario en cuestión lo hizo durante dos días seguidos) vuelve para admitir que el equivocado era él...y más me regocijo y más placer siento si encima lo dice con la boca pequeña como si no puediera oriselo decir...será porque el también se enfada consigo mismo.

Pes (desde casa y como inciso a su tarde de descanso)

Un nuevo reto

Como íntrepida bibliotecaría que es Mari propone un nuevo reto para empezar la temporada bibliotecaria: escribir un relato galardonado con un suculento premio en metálico.

Yo, todavía un poco reticente, creo que al final acabaré cediendo...pero mientras dejo que me insista.

Pes

PD. Si nos publican quiero una biografía de cuento cargada de metáforas.

Año nuevo...y aquí de nuevo

Un año después... pero aquí todo sigue igual: libros, usuarios y frío!! Ay hogar, dulce hogar!!

Desde el Kilimanjaro con amor...

Primero que nada, Mari os desea ¡Feliz año 2010!

Segundo de todo, en la biblioteca hace un frío infernal provocando la congelación de mis neuronas así que por el momento me despido sin otro particular.

Tercero de fin, si entro en calor, vuelvo.

Pés, ¿andas por ahí?...